Me ha encantado esta historia de una mujer de cincuenta y tantos años, que vuelve a casa, dejando atrás una vida de viajes y encuentros varios, para cuidar a su tía que, en realidad, se puede cuidar ella solita. Sus intentos de escribir consejos para mujeres de mediana edad, las relaciones con sus amigas y sus amantes y una inesperada herencia convierten lo que parecía que iba a ser una vida monótona en una sucesión de momentos divertidos y agradables. No solo es un libro estupendo sobre mujeres escrito por una mujer, sino que habla con total naturalidad de envejecer, un proceso tan natural como ignorado. A ratos me he sentido muy identificada con Rosie, la protagonista (salvando las distancias), a veces ha sido todo lo contrario pero eso da igual, es una gozada y lo he disfrutado mucho.


Deja un comentario